En nuestro desarrollo como discípulos esotéricos, se nos llama a practicar la meditación creativa, el estudio, y el servicio como una forma de vida. El entrenamiento esotérico para el discipulado que ofrece la Escuela de Estudios Esotéricos presupone que el objetivo de toda meditación y estudio es, en última instancia, el servicio. El servicio en este sentido no es sinónimo de trabajo voluntario o la realización de buenas obras. Más bien, el servicio es una forma de vivir la realización de que todos somos parte de la Vida Una y que mantenemos rectas relaciones, con respeto y compasión. El servicio es «un impulso evolutivo del alma… Constituye la característica sobresaliente del alma, así como el deseo es la característica sobresaliente de la naturaleza inferior…Es sencillamente el primer efecto verdadero que se evidencia en el plano físico, de que el alma comienza a expresarse externamente». (ed. inglés PE2: 124 -125)

El propósito de toda meditación y estudio es en última instancia el servicio. El Tibetano ha proporcionado el siguiente comentario sobre el servicio:

El verdadero servicio es la emanación espontánea de un corazón amoroso y de una mente inteligente, el resultado de hallarse en el lugar correspondiente y permanecer en él; el producto de la inevitable afluencia de la fuerza espiritual y no de la intensa actividad en el plano físico; es el efecto del hombre cuando expresa lo que en realidad es, un divino Hijo de Dios, y no el efecto estudiado de sus palabras o actos. Un verdadero servidor reúne alrededor de él, a quienes es su deber servirlos y ayudarlos por medio de la fuerza de su vida y su personalidad espiritualizada, y no por sus pretensiones o aseveraciones orales. Sir-ve olvidándose de sí mismo, sigue su camino abnegadamente, no piensa en la magnitud o el fracaso de sus realizaciones, ni tiene ideas preconcebidas de su propio valor o utilidad. Vive, sirve, trabaja y ejerce influencia, sin pedir nada para el yo separado. (TMB: 188 -189 ed. inglés)

El Tibetano va incluso más allá y proporciona la siguiente orientación:

Cuando el individuo actúe impelido por la Ley del Servicio…tres serán sus principales características:

  1. 1. Como es de esperar, se caracterizará por su inofensividad, y la abstención de actos y palabras que puedan ser mal interpretadas.
  2. 2. La segunda característica consistirá en dejar a los demás servir como mejor les parezca, pues sabe que la vida que fluye a través del servidor individual debe tener salida y hallar sus propios canales; dirigir esas corrientes sería peligroso y podría impedir la realización del servicio designado. El servidor orientará su esfuerzo en dos direcciones:
    a. En ayudar a los demás a «permanecer en el ser espiritual», así como él lo está aprendiendo.
    b. En ayudar al individuo para que preste servicio en el campo elegido y como desea hacerlo y no como cree que debería efectuarlo quien lo ayuda y observa.
  3. La tercera característica del nuevo servidor es alegría, la cual reemplaza a la crítica (creadora de disidencias), y el silencio elocuente. (PE2: 131 - 133 ed. inglés)