Hay tres fases que se aplican al ritmo de creación, tanto para el trabajo individual como grupal. Comprender este ritmo nos puede ayudar en nuestro crecimiento espiritual y en nuestra colaboración al Plan. Mientras que para el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo las fases están vinculadas a años específicos, para los individuos lo que cuenta es la secuencia de las fases, no los años en los que ellas se desarrollan.

El conflicto produce puntos de crisis, luego un punto de tensión y, oportunamente, un punto de surgimiento. (R&I:639)

Los conflictos en la actualidad son numerosos, vitales e inevitables, existen en la conciencia individual y en la conciencia de la masa; presentan constantemente puntos de crisis y están trayendo hoy un punto de tensión mundial, que es casi insoportable. Pero el discípulo individual y la humanidad tienen ante sí un punto de surgimiento. (R&I:638)

Para los discípulos individuales:

En la vida de todo discípulo, particularmente en la de quienes deben enfrentar ciertas grandes expansiones de conciencia, sobrevendrá una crisis. En el punto de crisis se adoptan decisiones, voluntaria o involuntariamente, y una vez adoptadas, el discípulo se encuentra en un punto de tensión, y olvidando la decisión percibe y ve mentalmente con mayor claridad el paso a dar, influenciando su actitud respecto al futuro. Realizado el trabajo durante el período de tensión, sobreviene lo que podría denominarse el punto de surgimiento, lo cual significa salir de un campo de experiencia para entrar en otro. (RC:68)

Para el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo:

Procuren que cada ciclo de tres años se ajuste al ritmo de creación. En el primer año pongan el énfasis en la actividad del principio que está en manifestación, utilizando lo que aparezca, y con ello tiene que trabajar. En el segundo año, procuren que surja y se escuche con claridad la cualidad de la nota. En el tercer año, deje que todos vean detrás de la forma, expresándose por medio de la cualidad, la vivencia y la actividad de la vida que mora internamente. Tengan en cuenta esto mientras consolidan el trabajo. La tónica del primer año de trabajo debe ser consolidación; la del segundo, expansión; mientras que en el tercero debe hacer un impacto definido en la conciencia pública, emitiendo y haciendo resaltar claramente determinada nota. Si se recuerda este ordenamiento cíclico, no se cometerán errores serios... El Nuevo Grupo de Servidores del Mundo debe trabajar en ciclos de tres años, y es necesario construir los cimientos para alcanzar esta realización cíclica. Este ritmo cíclico eliminará la tensión; sin embargo, permitirá que los trabajadores del grupo se den cuenta de que no hubo fracaso. Es imposible hacer un buen trabajo cuando se cree que se ha fracasado o no ha habido realización alguna. (DINA1:165)