La Escuela de Estudios Esotéricos y sus miembros forman parte del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo (NGSM), el cual consiste en un número de grupos esotéricos e individuos que están vinculados subjetivamente y dedicados a trabajar para el bien de la humanidad. Ellos son la vanguardia de la población en su conjunto, guiando el pensamiento y los valores de la humanidad. Sus miembros se pueden encontrar en todos los países, en todos los campos de acción, en todas las razas y en todos los grupos de edad. Ellos han evolucionado espiritualmente más allá de la media, pero no son necesariamente conscientes de ello o de otras realidades esotéricas, como la existencia de la Jerarquía Espiritual. Los miembros individuales del NGSM pueden o no estar afiliados a un grupo espiritual o religión.

Están siendo extraídos de todas las naciones…por el poder de responder a la oportunidad, a la oleada y a la nota espiritual. Surgen de todos los grupos, iglesias y partidos y, en consecuencia, serán verdaderamente representativos…Pertenecen a todas las razas, hablan todos los idiomas, abrazan todas las religiones, todas las ciencias y todas las filosofías. Sus características son: síntesis, inclusividad, intelectualidad y un excelente desarrollo mental. No profesan ningún credo, salvo el de la Hermandad, basado en la Vida una. No reconocen autoridad alguna, excepto la de sus propias almas, ni ningún Maestro, excepto al grupo que tratan de servir, y a la humanidad a la cual aman profundamente. No erigen barreras a su alrededor, pero los rige una amplia tolerancia, una mentalidad sana y un sentido de proporción. (Tratado de Magia Blanca, p. 400, ed. inglés)

Lo que los miembros del NGSM tienen en común es un fuerte sentido de un propósito, de una necesidad en la humanidad, que desean acudir. Sirven sin descanso debido a la fuerza de su conexión con el Alma y no por interés personal o afán de lucro. Algunos pueden encontrarse entre las filas de los esotéricos, pero algunos pueden también aparecer entre aquellos rebeldes a las injusticias, pues han tomado conciencia de su lugar en el todo más grande. Algunos pueden ser ricos y pueden servir como benefactores, mientras que otros pueden trabajar con los indigentes en las calles. Algunos trabajan en las organizaciones de ayuda social; algunos trabajan en empleos ordinarios y son canales para la transmisión de luz y amor en su entorno de trabajo. Son de gran valor para una humanidad y también son indispensables para la Jerarquía, ya que se encargan de todos los detalles mundanos que los Maestros, debido a la amplitud de sus responsabilidades subjetivas, no pueden atender.